Consejos para alargar la vida de tu coche

Consejos para alargar la vida de tu coche

La compra de un coche supone una gran inversión y cuando lo compramos siempre pensamos en cuantos años vamos a poder contar con él en las mejores condiciones y cuando será el momento de prescindir de nuestro coche.

En parte, el tiempo de vida de tu coche dependerá de ti, de como lo uses y de los cuidados que le des. Por eso queremos darte unos consejos que te ayudaran a que además de alargar de vida de tu coche, consigas que su funcionamiento sea óptimo y las visitas al taller sean solo las necesarias.

¿Preparado para tomar nota de los consejos? ¡Empezamos!

Cuida el corazón de tu coche. La importancia de vigilar el motor: Cada tipo de motor tiene una temperatura óptima de trabajo. Esta temperatura suele estar cerca de los 100ºC, por lo que comenzar la marcha nada más arrancar en frío es algo que al motor no le gusta nada, y es en estas circunstancias cuando se produce el mayor desgaste interno del motor, ya que las distintas piezas fabricadas en distintos metales tienen distintos coeficientes de dilatación y en frío no están perfectamente encajadas, aunque sean unas milésimas de milímetro. En frío el aceite que circula por el interior del motor se ha ido escurriendo hacia el cárter, lo que hace que las piezas en movimiento conserven muy poco lubricante entre ellas, aumentando de esta manera el rozamiento y el desgaste.

Atento a la presión de los neumáticos: Si la presión es baja, el neumático se calentará mucho en los tramos de autopista. ¡Las deformaciones en los flancos o la banda de rodadura suponen un enorme peligro! El consejo es revisar con asiduidad el estado de los neumáticos y siempre antes de salir de viaje; en este caso, además, es recomendable ajustarla a la carga del maletero.

Evita las malas costumbres con el cambio: Las malas costumbres como cambiar de forma brusca o a golpes rápidos de la palanca sólo consiguen sobrecargar los elementos internos de la caja de cambios, que pueden terminar por romperse mucho antes de lo que deberían. Otra mala costumbre es apoyar la mano en la palanca. La palanca está unida al interior del cambio mediante cables o varillas, y cada pequeño movimiento o presión sometida en la palanca, repercute en el interior del cambio.
Salir  a acelerones, mantener el pie ligeramente encima del pedal o actitudes similares, reducen drásticamente la vida útil del embrague, lo que repercute en averías y en la economía al ser su sustitución una operación no precisamente barata.

Vigila el nivel de aceite: La falta de lubricante puede ocasionar graves daños en el motor; lo recomendable es comprobar el nivel al menos una vez al mes.

Evitar los choques térmicos en los frenos: Los frenos hay que tratarlos con cariño. Su correcto funcionamiento es a partir de determinada temperatura, así que si frenamos muy fuerte estando fríos lo más probable es que se doblen los discos de freno al ser sometidos a una dilatación extrema.

Protege la pintura: Rayos del sol, restos de insectos, excrementos de pájaros… Todo esto agrede a diario la pintura. Aplica una capa de cera para conseguir una mayor protección; lo ideal es que lo hagas un par de veces al año ya que una mano de cera impide que penetre la humedad.

Evita subirte a los bordillos: pues afecta considerablemente a los neumáticos (y ya vemos lo que puede suponer) y a los tubos de escape y catalizadores, cuyo mal estado puede afectar al motor e incluso provocar intoxicaciones e incendios.


Estos pequeños grandes gestos te ahorran disgustos durante la vida de tu coche y además conseguirás amortizar mucho más años tu inversión e incluso poder conseguir más euros en el caso de que quieras venderlo.

 

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